La Asociación Provincial de Gimnasios
nace como vínculo de unión para la defensa
de los intereses comunes de las
empresas de ejercicio físico (gimnasios)
que la componen, muy agredidas a nivel
autonómico y nacional desde hace
varios años.
La particularidad está en que las
actividades deportivas están exentas
de impuestos y subvencionadas por
las distintas administraciones y han
de desempeñarse en el ámbito de los
clubes deportivos.
En el otro extremo, se encuentran
los gimnasios, empresas privadas dedicadas
al ejercicio físico comercial, que
el propio sector privado ha desarrollado
como actividad comercial orientada
a la mejora corporal y estética.
La ignorancia voluntaria de la diferencia
entre estos conceptos ha hecho
que algunas administraciones,
en una falsa defensa del deporte, se
hayan dedicado a la creación de gimnasios
públicos donde se hace ejercicio,
usurpando las competencias de
los gimnasios, posibilitando además
que empresas privadas se beneficien
de recursos públicos como instalaciones,
fondos económicos y suelo para
realizar una competencia a todas luces
desleal y desproporcionada al sector de
los gimnasios privados.
Si consideramos estas variables, y el
diferente régimen fi scal en que funcionan
las instalaciones en función de su
titularidad, tenemos que el gimnasio
que quisiera trabajar con las mismas
tarifas que lo hace una instalación
deportiva de titularidad pública, estaría
condenado a la quiebra, pero la
mera existencia de una de estas instalaciones
condena al cierre a entre
ocho y diez gimnasios y ha generado
una situación que ha llevado a la desaparición
de más de 300 empresas en
Galicia en los últimos 15 años.
En nuestra provincia, los convenios
establecidos entre la Federación Provincial
de Gimnasios y las administraciones
de ámbito local, Ayuntamiento
y Diputación, son pioneros en España.
Se trata de un modelo que se ha demostrado
eficaz y exportable a otras
ciudades, y que ha dado una salida que
beneficia a todas las partes.